Espacio público: urgente labor

Imaginamos los muchos problemas que debe solucionar el nuevo alcalde dentro de su concepción administrativa y su plan de gobierno; pero hay hechos que incomodan a la ciudad, más que muchos otros: la movilidad y el espacio público.  Rionegro es un caos en estos aspectos;  las vías públicas se convirtieron en vías privadas y están obstruidas  por buses, busetas y automóviles de servicio público que ocupan el espacio en fila india interminable.

El transporte encontró en las vías públicas un sitio gratuito de estacionamiento: la calle 47, la carrera 48 y la carrera 47 son pocos ejemplos de lo que no debe ser utilizado para uso privado por las empresas de transportes.
Puede haber y hay soluciones: que un comité de expertos dirigido por el Director de Tránsito y su equipo de trabajo planteen unas soluciones iniciales y que esas se socialicen concertadamente con la comunidad y con los empresarios del transporte.

Así, la solución que se encuentre será concertada. Pero hay que descongestionar las vías, dobles vías que están ocupadas a lado y lado y no queda espacio para los vehículos en tránsito, ni para los peatones.

Hay que buscar también otra solución al problema de los andenes ocupados; metros y metros ocupados por venteros ambulantes que sin licencia ocupan día a día puestos nuevos, en las esquinas sobre todo, perjudicando y estorbando el tránsito libre de los peatones.

El día 9 de enero, contemplamos cómo la policía hizo desocupar los andenes de la carrera 50, desde la calle 49, hasta la 48, que estaban invadidos por indígenas de Urabá, que se acostumbraron a pedir limosna en Rionegro, con aprovechamiento de menores semidesnudos, dirigidos por “gerentes” que las ponen a trabajar mientras ellos disfrutan de la “buena vida” en bares y cafés de la ciudad. Las licencias de venteros se deben revisar todas, para que se ajusten a los requisitos iniciales de titulares, espacio, objeto de la licencia, que no pueden ser transferidas, etc.

Deja un comentario

Relacionado