Mi dulce clientela

Cerca de la glorieta de El Tablazo, Llanogrande y del aeropuerto José María Córdova, en medio de los dos resaltos, nuestra mirada choca con una carpa café, sencilla, anclada con cuatro varillas en un tablado de 3 metros cuadrados, ubicada en el costado occidental de la vía, área de espacio de trabajo de “Caliche”, como cariñosamente lo llaman.

Carlos Mario Campo Varela es un emprendedor de 49 años, que después de trabajar por varios años como vendedor de un almacén de electrodomésticos, donde adquirió conocimientos sobre atención al cliente, relaciones humanas y manipulación de alimentos decidió probar suerte en otro ramo como vendedor de fresas con crema.

¿Cómo inicio su trabajo como vendedor de fresas?
Son cosas de Dios, me tocó muy duro, nunca imaginé vender fresas. Empecé en El Porvenir, a vender de casa en casa, por kilitos, un día eran como las 4 de la tarde y tenía dos canecas casi enteras de fresas y decidí venirme por estos lados y busqué un puntico como para vender, más arribita de donde estoy… Llegó la policía y me dijeron que no me podía hacer ahí. Insistí hasta que me ubiqué en este punto, donde están los dos resaltos en la carretera y pensé: acá en este puntico me debe ir muy bien. Y aquí voy.

Un día me surgió la idea de colocarle cremita a las fresas y empecé a ensayar hasta que logré la fórmula y la calidad que quería para mi producto, ahora el mismo cliente me dice que es muy buena que no la vaya a cambiar. Me siento orgulloso de mi producto”.

¿Qué es lo que más le satisface de su trabajo?
Mi clientela, la verdad que es maravillosa, tengo políticos, personajes, cantantes, empresarios y todos los turistas que pasan por esta carretera; es lo que me motiva y me da moral para trabajar, por ellos vivo.

“Soy bendecido por Dios, trabajo duro y me manejo bien. Llego a mi lugar de trabajo a las 10 a.m. hasta las 5 de la tarde todos los días, pero mi rutina empieza a las 4 de la mañana cuando viajo hasta el crucero de la autopista a surtirme de la fresa”.

Su familia esta compuesta por dos hijos, es papá y mamá de dos hijos de 22 y 24 años desde hace 17 años de su separación, cuenta con el apoyo de su hijo David Andrés que le colabora los domingos al igual que Laura Viera y Sebastián Mejía, jóvenes cordiales y pilosos al momento de atender a sus clientes.

Conductoras y conductores se orillan a la derecha o la izquierda de la carretera y gritan ¡dos vasos por favor!; de inmediato “Caliche” con sencillez y entusiasmo atiende el llamado y pregunta: ¿con durazno o con fresa?, ¿con crema blanca o con chocolate?, y con rapidez y cuidado atraviesa la vía con su preciado producto para satisfacer el paladar de su amada clientela que con paciencia lo espera para degustar su dulce bocado.

Se ufana de ser amigo de J Balvin
Conoce a J Balvin, desde hace 11 años, exhibe su foto; un pequeño lienzo a ambos lados de su negocio con el lema “Fresas y fresones Caliche, la mejor crema del Oriente”; además lo tiene tatuado en su brazo derecho que luce con orgullo y agradecimiento.
“Escucho las canciones, lo conozco desde hace 11 años, cuando no era tan popular, nos hicimos buenos amigos, le deseé buena suerte y Dios escuchó mis palabras porque ahora es muy famoso, tiene un gran corazón, porque no me ignoró y me dio la mano cuando más lo necesitaba”.

¿Cuáles son sus proyectos ?
“Primero asegurar mi familia con una casita, y que tengan un bienestar, no hay para ahorrar porque no es que me quede mucho, pero si quiero ahorrar algún centavito”.

El negocio cuenta con toda la documentación legal, certificado de manipulación de alimentos, cámara de comercio, tengo dos uniformes, todos los instrumentos de trabajo al orden de día y con el respectivo cuidado que la higiene exige”.

Su lema dice:“Fresas y fresones Caliche, la mejor crema del Oriente”, pero lo quisimos comprobar con testimonios de sus clientes.

Por: Luz Stella Serna G.
Directora periódico El Rionegrero 

 

Deja un comentario

Relacionado

Al otro lado del MAR

Mientras dentro del Museo de Arte de Rionegro, MAR, la alcaldía y la Subsecretaría de Cultura del Municipio entregaban los 56 estímulos a los proyectos ganadores de la Convocatoria “Juntos Creamos”, y a los jurados, al otro lado, parte de la Asamblea de Cultura Rionegro, se concentró para manifestar su inconformismo por esta convocatoria. Los […]